martes, 16 de junio de 2009

18 de mayo

18 de mayo - madrugada

Supongo que es difícil saber por dónde empezar, y más con el sonido constante de disparos que se oye ahí fuera. La madre de Alberto nos ha acomodado en el salón porque me da que pasaremos la noche aquí. Diego está a mi derecha con un tick nervioso en las piernas y Xhartas indaga en el ordenador información que considero irrelevante.

Creo que ya sé por dónde empezar, habría que remontarse al día 16 por la tarde, cuando se confirmó que el virus había llegado a Europa de manera inexplicable. Recuerdo que en ese momento me invadió una sensación de inminente muerte. Sabía que iba a morir tarde o temprano, que todos íbamos a morir... pero la espera era insufrible. Es como cuando mueres ahogado, sólo quieres que acabe cuanto antes.
De pronto se hizo el silencio en todo el continente. Nuestro gigante y poderoso UE se derrumbó y los militares se frotaron las manos. El Rey dio un discurso por televisión informando del estado de excepción definitivo. Después vinieron los indicios de casos confirmados en Rusia, Alemania e Italia.
Lo más acojonante fue que China empleó armas termonucleares en los principales núcleos urbanos de la costa este. El virus se estaba extendiendo con una rapidez aterradora, pero hay algo más. Ese mismo día descubrí que el virus ya había sido detectado en China muchísimo antes de que todo esto pasara, eso quiere decir que América no fue la primera en caer. Ahora la infección viene para aquí y nada puede pararla... ni bombas nucleares ni nada.

Me remontaré al día 16 con más exactitud:

Son las siete de la tarde y acabo de leer la noticia de China. Estoy temblando en mi habitación con la ventana del msn abierta. Tengo la cabeza oculta entre mis brazos, intentando calmar el agobio que me invade. Mi madre ha entrado en la habitación y me ha abrazado...

Poco después, mi padre entra en la habitación y solicita hablar con nosotros. Nos sentamos en el comedor y éste empieza a hablar.
Tenemos que tomar una decisión. – Entonces mi padre sube el volumen del televisor: es el presidente en la Moncloa, y comienza con el “buenas tardes” más triste que he oído nunca. Zapatero procede a dar los detalles sobre el estado de excepción, los pondré en una lista:
- Toque de queda a las 20:00, hora española.
- La libertad de expresión, asociación y prensa quedan temporalmente suspendidas.
- El ejército tendrá completa potestad para imponer el orden en las calles.
- Los civiles podrán realizar sus compras pertinentes hasta el día 17 de mayo a las 20:00 (todo el día de mañana).
- El ejército comenzará con su plan de contención de los infectados en los puntos conflictivos, a saber: Madrid, Barcelona, Bilbao, Sevilla y Valencia.
- De fracasar la contención se pasará a la orden de evacuación en distintos campos de refugio habilitados en todo el país con fuerte presencia militar. Dicha información será confirmada en las próximas horas.
- Los poderes del Estado se confluyen en el órgano Ejecutivo junto con el Jefe del Estado Mayor del ejército.

Zapatero terminó el comunicado diciendo que, posiblemente, sea la última declaración pública que haga a los medios y que, si todo sale bien, España superará esta crisis junto con el resto de países de la Unión Europea. Al final... dijo algo que jamás creí que Zapatero haría: “Buenas noches, buenas suerte y viva España”. Tras esto, apareció la presentadora de los telediarios de Televisión Española haciendo un discursito parecido, pero añadió datos importantísimos y que ya iban siendo hora. La infección se encuentra en España y azota la capital con brutalidad, es por eso que la cadena dejará de emitir. Cuando la periodista se despidió, la emisión se cortó por un momento y, acto seguido, apareció la bandera de España con el himno nacional.... ¿Algo que pensé que sólo pasaba en las películas? Pues ocurre, está ocurriendo.
Mi padre cambió a Antena Tres, tampoco funciona. Telecinco sigue emitiendo las noticias y habla del estado del resto de países de Europa. La mayoría ya ha declarado el estado de excepción y se han puesto en marcha medidas similares a las anunciadas hace un momento. Ya nadie duda de que el virus convierte a la gente en asesinos sedientos de sangre y de que la situación se ha descontrolado por completo. Por fin, se habla de “fin del mundo”... es el fin del mundo.

Mi padre apaga la tele y nos mira. Nos pregunta si queremos quedarnos aquí o trasladarnos a un campo de refugiados. Nuevamente, recuerdo que no estamos en una película y que quedarnos aquí sería una locura, un completo error. La decisión está tomada, nos iremos de aquí en cuanto confirmen los campos y los camiones venga a recogernos (o tengamos que ir nosotros a ellos).

No me han salido muchas palabras después de eso. Estoy completamente anonadado. Deseo que esto sea una pesadilla y, joder, despierte de una vez. Esto es un sueño, sólo un sueño. Voy a mi habitación y abro Internet, no va. Han cortado la conexión. Guiado por un impulso inmediato, cojo el móvil y llamo... llamo a Carolina. Las llamadas están colapsadas... No me quiero ni imaginar lo que estará sucediendo en Madrid.
Al cabo de unos minutos, a eso de las 8, llaman al telefonillo del portal. Mi padre lo coge y... ¡es Xhartas! Me pongo al habla y me dice que baje, que tenemos que hablar. Mi madre me interrumpe ipso facto y me prohíbe terminantemente bajar. Entonces les digo algo que sale de los más profundo de mi corazón: “puede que esta sea la última vez que vea a mis amigos...” Mi padre, dios santo... mi padre entonces me contesta algo impresionante: “qué razón tienes, hijo mío... Baja.”

Estoy bajando el ascensor llorando, llorando con todas mis fuerzas... Cuando llego al portal siento que tengo los mejores amigos del mundo. Los más grandes y especiales amigos del mundo... están allí: Xhartas, Alberto, Diego, Spynk, también está Jacobo y Sara. Por increíble que parezca, al verme llorar... todos nos abrazamos. Sara rompe a llorar, Alberto también.

Los momentos después quedarán grabados en mi mente para siempre. Caminamos hasta mi plaza y nos sentamos donde siempre lo hacemos. Fumo con Diego y Jaco (a Sara ya le da igual que Jaco fume en esos momentos). La conversación es surrealista... Todos sabemos lo que va a ocurrir y nadie quiere hablar de ello, sólo conversamos de juegos y de mangas... Alberto ha sacado la Ds y pregunta si el resto la ha traído. Todos negamos, menos Jaco y Xhartas. Con este último se pone a jugar un pokémon. Los dos comentan el combate con una sonrisa nerviosa... Alberto está temblando y parpadea con frecuencia. Spynk está sentado a mi lado y cabecea lentamente. De pronto, Diego suelta lo que todos estamos pensando: “¿qué hacéis jugando al pokémon...?” Alberto no protesta, algo inédito, y Xhartas apaga la consola sin decir nada. Saco el segundo cigarro, lo enciendo y le doy la primera calada.
- Tengo que llamar a mis amigos de clase. – digo.
- ¿Cristina, Borja...? – pregunta Diego.
- Sí... tengo que saber cómo están.
- Estarán en casa, no te preocupes. – responde Xhartas.
- ¿Xacy y tu cuñado? – preguntó entonces a Spynk.
- Xacy está en casa también, todos están en casa menos nosotros. – Todos estallamos a reír. - ¡Mira que somos frikis! ¡Hasta el último momento quedamos para jugar al pokémon! – Sara está riendo a la vez que un par de lágrimas brotan de sus ojos.
- ¿Y cómo es que habéis venido aquí? – pregunté.
- Fue idea de Alberto, bajó a mi casa y dijo que quería quedar. – dijo Diego. – Que quería quedar por últi... – de pronto, Alberto le interrumpió.
- ¡Baja la Ds, Cristian! Jaco creo que tiene la suya. Echamos unos tetrix y la vamos pasando. – Asentí, pero lo pensé mejor.
- No creo que mis padres me dejen bajar una segunda vez...
- Pues la echamos con las que tenemos, ¿sí? Vamos, vamos, que tengo mono de tetrox (parodia de la palabra “teto”). ¡Jaja! – Alberto trata de disimular que todo va bien. Jamás le había visto así.

Aquellas fueron las partidas de tetrix más agradables de toda mi vida. Por primera vez en casi dos semanas sonreía... estaba sonriendo. Allí, jugando a la consola, nos encerrábamos en una burbuja ausentes de lo que muy pronto estaría por venir. Después de jugar, dimos una vuelta y Alber nos preguntó si queríamos ir al Vallsur a comer como siempre hacíamos. Aquella idea no le gustó nada a Sara, y yo me la replanteé seriamente por mi madre (la pobre seguramente estaba preocupadísima). Xhartas y Spynk aceptaron con un “qué diablos, ¿por qué no?”. Por su parte, Diego aseguró que el centro comercial estaría cerrado. Entonces, mi curiosidad se despertó y solté lo siguiente:

- ¿Por qué no lo comprobamos? – todos me miraron. – Llevo todos estos días encerrado en casa, quiero ver la ciudad un poco, ¿por qué, en vez de ir al Vallsur, vamos al centro?
- No creo que sea buena idea... – replicó Jacobo no muy convencido.
- Aún no se oyen disparos, no hay por qué temer. No tengo miedo. – Mis últimas palabras sonaron frías y desafiantes. Efectivamente, no tenía ningún tipo de miedo. Quería ver la ciudad, quería ver lo que se cocía en el mundo real. Estaba harto de una pantalla de ordenador. Todavía no había casos aquí y si aquella era mi última oportunidad para despedir Valladolid, que así fuera.
- Podríamos intentar ir con el coche... – propuso Alber. – Y si vemos algo fuera de lo normal... volvemos y ahí se acaba todo.
- ¿Algo fuera de lo normal? ¿Calles desiertas te parecen normales?

Sorprendentemente, las calles no estaban desiertas. Circulamos con el coche de Alber hasta la Plaza España (Jacobo y Sara no vinieron). Aparcamos en el garaje del mismo (sí, aún había un empleado trabajando) y nos encontramos con que el subterráneo albergaba varios coches, aunque no estaba ni mucho menos lleno. Cuando ascendimos hasta la bola del mundo... encontramos a gente. Había gente. Era una estampa melancólica y bella... ¿por qué? Eran familias y amigos: nadie iba a solas, nadie se encontraba en soledad. Era como si el mundo quisiera disfrutar de la vida minutos antes del ocaso... Dios santo... Pese a que el gobierno advirtiera que debían quedarse en casa, ahí seguían. Que digan lo que quieran de Pucela, somos una ciudad maravillosa.

Nos acercamos al Toletum para ver algunos libros. Alberto tuvo la genial idea de leer cuando no lo había hecho en toda su vida, aquello fue realmente cómico. Desgraciadamente, la tienda estaba cerrada (qué sorpresa) y la observamos desde fuera. Momentos después, escuchamos el sonido de varios camiones en la plaza. Todos corrimos para ver qué eran, pues ya no había autobuses y aquel ruido venía de transportes muy grandes. Conforme llegábamos, oímos varios gritos al son de órdenes precisas: era el ejército. Nos paramos en seco, muy asustados. Los militares empezaron a desplegarse y un grupo de diez se acercó corriendo por la calle. No nos giramos, tan sólo nos quedamos mirándolos.

- ¡Dos horas para el toque de queda! – gritaron. - ¡Dos horas para el toque de queda! – repitieron.
- ¡Todos los civiles que sean sorprendidos durante el toque de queda serán eliminados! – se oyó entonces por un megáfono. Los soldados pasaron de largo justo a nuestro lado y siguieron corriendo gritando una y otra vez. Uno de los soldados, creo que era un cabo, se detuvo entonces a unos tres metros de mí: su radio le reclamaba.
- Unidad 014, adelante.
- Objetivo sospechoso, Plaza mayor.
- Recibido. ¡Vamos, vamos! – lo escuché todo. Escuché claramente cómo la radio
decía “Plaza mayor”. Eso estaba muy cerca... muy cerca... Cuando los militares se alejaron, se lo dije a mis amigos. Éstos reaccionaron sin mediar ni una palabra y nos dirigimos al aparcamiento, movidos por el más poderoso de los miedos. Entonces.... joder, JODER... lo oímos: disparos. Disparos de fusil de asalto automático, en gran número. La gente de alrededor empezó a correr despavorida y a gritar enloquecida. La histeria colectiva se generalizó y Alberto gritó, como queriendo acompañar aquel coro. Corrimos todo lo que pudimos y cruzamos la carretera de la plaza. Al otro lado se encontraban militares intentando calmar a los civiles.
- ¡¡¡Mantengan la calma, por favor!!! ¡¡Mantengan la calma, un transporte les
sacará de aquí!! – gritaban varios. Spynk, entonces, se lamentó con varias palabrotas el haber venido al centro, creo que todos pensábamos lo mismo, y eso me hizo sentir muy pero que muy culpable. Detrás de nosotros se agolpó una multitud que pretendía tomar nuestro mismo rumbo: el aparcamiento. Los soldados formaron una línea alrededor de la puerta del sótano al tiempo que se colacaban máscaras anti gas.
- ¡¡¡Mantenga el orden he dicho!!! – repitió un oficial con autoridad. Ahora
estábamos en medio de una especie de concierto, sólo que la música eran disparos y gritos de gente atemorizada.
- ¡Hay que irse, joder! ¡Hay que irse de aquí! – gritó Xhartas. En ese momento,
pude ver como empezaban a subir gente a los camiones que antes vimos, pero algo no me cuadraba. ¿Cabríamos todos? Sólo vi tres camiones, y allí éramos muchísimos, demasiada gente.
- No vamos a caber... – dije para mí. - ¡Tenemos que coger el coche, Alberto! – le
grité. - ¡Mira los camiones! – Éste pensó lo mismo que yo.
- ¡No vamos a pasar, hay soldados, joder! ¡¿Es que no les ves?! – respondió
Xhartas, que estaba casi pegado a mí por los empujones. Sucedió entonces lo terrible, el caos total, lo peor que podía pasar en aquella situación. Se escucharon disparos cerca de la plaza, concretamente la calle que iba para la Plaza mayor. La masa de gente empezó a gritar con mayor intensidad, casi me dejan sordo. Agarré a Alberto y a Xhartas con ambas manos todo lo que pude y ellos hicieron lo mismo: no íbamos a separarnos. Levemente, escuche a Diego gritar, “¡bajemos!”. La gente que corría a mi alrededor me impedía verlo con claridad, pero divisé que los soldados de antes se había marchado para contener a los infectados. Los infectados... aún no los había visto en persona y sentía su presencia... los sentía en algún lugar... igual que un tiburón en el mar, olía su presencia, esa inseguridad que te invade porque sabes que algo peligroso se acerca.

Seguí aferrado, y con más fuerza al notar que nos dirigíamos al aparcamiento. Los disparos eran casi silenciados por los fuertes alaridos de la gente, imaginaos lo fuertes que eran. Para no ser empujados al suelo, nos agarrábamos con fuerza formando una piña imbatible (creo que es la primera vez que me uno tan íntimamente a mis amigos). Cerca de la escalera, atestada de gente, creí escuchar unos rugidos lejanos.... mierda, mierda, mierda, mierda... Más disparos, más y más disparos... Hay que bajar, hay que bajar YA. Ahora creo que en aquel momento me entró un ataque de ansiedad que mi consciente pasó por alto.
Por fin piso el primer escalón, detrás mi tengo agarrado a Xhartas y éste creo que a Spynk. Delante tengo a Alberto, que sigue a Diego. Siento como me empujan, sé que no es por culpa de ChicoWii (Xhartas)... la gente está presionando para pasar. Hice un esfuerzo sobrehumano con mis piernas para no caer, mis pobres piernas. Escalón a escalón me siento más seguro. Bajo tierra un infectado no puede cavar, qué tontería de pensamiento. Es como cuando te sientes seguro arropado por las sábanas de tu cama. Seguimos bajando hasta que por fin conseguimos llegar a la taquilla de pago (una mierda vamos a pagar). El tapón de la multitud se libera al llegar al aparcamiento. Salimos corriendo, cogidos de la mano, en dirección a nuestro querido Renault Modus. Nos montamos. Alberto arranca con un nerviosismo notable, lo sé por su forma de pisar el embrague que ahogaría a cualquier motor de gasolina. Sale tan rápidamente que choca con el coche de delante, y rompe el faro izquierdo.
- ¡Alberto, joder! – protesta Diego.
- ¡¡¡Cállate ya!! ¡¡¡¿Vale?!!! – replica el otro. Alberto no está para tonterías y
nadie dice nada. Vuelve a salir y por poco no arrolla a una pareja en el camino. Entonces nos topamos con lo obvio. Hay coches en la salida. Léase, salida, no rampa; la cola es enorme. Los coches pitan y pitan. Allí estancados, nadie es capaz de decir nada, tan sólo miramos a los lados: gente corriendo, montando en sus vehículos invadidos por el pánico.
- ¡Oh... no... no no no...! – grita Spynk. Ha visto algo, ha visto algo.... Miramos
todos en su dirección, izquierda. Detrás de varias filas de coches aparcados, algo va condenadamente MUY mal. No lo voy a describir porque no me salen las palabras, pero con decir que hay gente con la ropa manchada sangre huyendo de esa dirección basta. Alberto pita con la respiración acelerada, como si estuviera hiper ventilando. Delante de nosotros vemos como un coche se aventura a salir de la cola y buscar otra salida. El de atrás lo ve y le imita. La cola se acorta, pero no lo suficiente.
- ¡¡¡SOCORRO!!! – el susto que nos pegamos fue tan grande que todos pegamos un bote. Una persona herida, un hombre de mediana edad, nos pide ayuda desde fuera. Éste ha manchado un poco la ventana con sangre, su brazo echaba borbotones. - ¡¡¡Dejadme entrar!!! – al ver que le ignoramos, éste avanza hacia el siguiente coche y provoca que salga de la cola.
- ¡Alberto, aprovecha para salir! – le ordena Diego.
- ¿¡Salir a dónde?! – pregunta este.
- ¡¡La salida sur, cojones, la salida sur!! – Alberto acelera tan bruscamente que provoca un derrape. Sigue al coche que, supone, se dirige a esa salida.
- ¡¡¡Están ahí, están ahí, dios mío, están ahí!!! – miramos a la izquierda de nuevo.
Esta es la primera vez que veo infectados en vivo y son más temibles de lo que uno cabría esperar: es un grupo atacando a dos o tres personas que intentan subir a su automóvil. Gritan como posesos y sus movimientos son bruscos, como si estuvieran locos o poseídos. También aprecio que están heridos, mordidos por algún otro infectado. Hay más..... dios santo, hay más de esas cosas. Vienen de la escalera en oleadas y asaltan a los rezagados entre los coches estacionados. Los hijos de perra no son para nada lentos. Alberto va tan deprisa que creo que se va a empotrar con el de adelante (menos mal que éste también va a toda hostia). Por fin llegamos a la salida sur al tomar el tercer giro. Allí también hay cola, aunque es mucho más reducida....... ¿¡pero qué?!
- ¡¡GIRAAAA!! – Alberto gira el volante con tanta fuerza que creo que los
neumáticos van a reventar, y nosotros a salir por los aires, ya que justo enfrente se cruzó un coche a toda velocidad. Su conductor iba con la puerta medio abierta, pues tenía a dos infectados atacándole desde fuera, uno en el techo... ¡en el puto techo! El vehículo asaltado se precipita contra una columna a pocos metros de nosotros y Alberto consigue llegar a la cola. Miramos hacia atrás, sabemos que los infectados nos atacarán si seguimos aquí. Otro coche se acerca por detrás para unirse a la espera, pero... ¡nos empuja! El muy o la muy cabrona nos ha golpeado con muchísima fuerza y yo casi me descoyunto el cuello por el impacto (ninguno tenemos el cinturón puesto, hay que joderse).
- ¡¡¿Pero de qué coño va..?! – Xhartas no termina la frase, está helado. El
conductor esta muerto pegado al volante, tiene... joder... tiene un infectado en el copiloto alimentándose de él. Ocurre el milagro, la cola avanza, avanza lo suficiente para llegar a la rampa. Sentimos que el parachoques de atrás se desprende del morro con un sonido raro. Alberto toma la cuesta en primera y vemos la calle. La calle... la calle es un infierno. Hay montones de personas corriendo por la acera y la carretera. Vemos también a los infectados detrás de ellos, es un panorama dantesco, no os lo podéis imaginar. Seguimos, como si fuéramos un convoy, a los coches que nos anteceden para abrirnos paso entre la muchedumbre. Tomamos la calle que va para el túnel y vemos a varios militares montando a civiles apresuradamente en un camión. Conforme nos acercamos, advertimos que nos cortan el paso. ¡Nos están apuntando con sus armas! Giramos a la izquierda, ¡joder! El coche de adelante ha atropellado a una persona. Alberto evita el cuerpo y sigue su ruta. Las cosas que están sucediendo son tan terribles y reales que cuesta creerlo, buf...
- ¿Por donde vamos al túnel? – pregunta al fin Alberto. Su voz suena temblorosa.
- ¡Vamos a tu casa! – grita Diego. - ¡Vamos a tu casa ya, me da igual, está más lejos!
- ¡Los soldados se cargaran a todos esos mamones! ¡Si nos alejamos de aquí mejor! – añade Spynk apoyando la propuesta.
- ¿¡Y qué pasa con nuestros padres?! – pregunto. - ¡No me hace gracia separarme de ellos, y menos como están las cosas!
- ¡Si están en casa todo irá bien! ¡No podemos ir parando en cada casa para dejarnos! – dice Diego.
- Sí, sí, sí... – se dice Alberto. – Vamos a mi casa, vale, vale... – El chico me
preocupa, esto le supera, le supera mucho, pero qué coño, todos estamos igual. Llamaré a mis padres cuando esté allí y punto. Por si acaso cojo el móvil para llamar, pero no funciona. Los móviles han muerto. - No teníamos que haber venido aquí... – Alberto tiene la extraña manía de replicar en los momentos más inoportunos.
- ¡Lo hecho, hecho está... toma la derecha, loco! – le grita Diego. Alberto derrapa
y frena en seco. El sonido de disparos y gritos ahora es más lejano y allí no vemos a nadie. Miento, aparece un coche yendo a cien por hora que cruza a nuestro lado, madre mía...
- ¡¡¡Conduce tú si tanto sabes!!! – Alberto se baja a toda prisa, este no quiere
pasar ni un segundo fuera. Diego se monta en el piloto. Éste último, que es muy listo, toma la ruta más alejada del centro, lo que nos lleva más tiempo, pero vamos con más calma. En el transcurso del viaje no vemos ni un alma, nadie, sólo coches circulando a toda leche, y muy de vez en cuando. Creo que divisamos a unos ancianos, pero nadie más, tampoco infectados, ¿entonces la infección se concentra en el centro? Bien... si los militares están allí sabrán contenerlos. Pensamos esto como método para tranquilizarnos, al menos yo lo pienso. Sé que lo hago con esa intención, quiero engañarme.

Tomamos La ronda y nos encontramos con algo que impresiona mucho. Tres camiones repletos de soldados, dos blindados BMR, y lo mejor, un tanque “leopard”español al final. Todo eso cruza por la otra carretera en dirección a la ciudad, como si nada... Los segundos después son acojonantes. Todos callados...

Por fin llegamos a casa de Alberto. No sabéis lo a gusto que me encontré al verla. Bajamos corriendo, la calle nos daba pánico. Corrimos hacia el portal y subimos, subimos... Estoy cansado de escribir, en un rato sigo.

14-15 de mayo

14 de mayo de 2009.

Por primera vez desde hace unos días no hay noticias nuevas sobre el asunto del virus y la crisis en el continente americano. Los medios continúan con la insufrible censura y tan sólo pueden leer teletipos breves y con poca información. La cumbre europea tendrá lugar mañana bajo unas extraordinarias medidas de seguridad. Zapatero y su gabinete viajarán en un avión descontaminado de arriba abajo. Ya me lo imagino subiendo con traje de empleado de central nuclear estilo los Simpsons.

La ministra de educación ha suspendido las clases temporalmente, y se ha pasado de recomendar a ordenar que la gente no salga de sus casas salvo para trabajar y comprar comida. Bueno, me la trae floja. Llevo sin ir a clase desde el lunes y veo a la gente que me importa por msn. Hasta he vuelto a instalar la web cam para hablar con mis amigos.

Borja aún no ha podido irse a Zamora, están todos encerrados en la residencia. ¿Mis amigos? Pues cada cual tiene su historia. Alberto está absolutamente atemorizado y su madre, histérica. Xhartas está muy preocupado por Rut por eso de que es la capital y hay mayor riesgo de contagio. Tiene mucho miedo de no poder volver a verla, pobre Xhartas...
Spynk está cambiado, esto le ha afectado. Creo que se pasa el día jugando a la Xbox, quiere distraer la mente.
Hablando de la Xbox: no he entrado desde hace días al live. Xhartas me comentó hoy que los servidores se caen cada dos por tres, lo cual evidencia que a las oficinas de Microsoft deben ir cuatro gatos. Es increíble cómo por una consola te enteras de la gravedad del asunto. Ni la compañía informática más poderosa del mundo se libra de esto.
Diego está como si nada, creo que esto le queda muy grande. No habla mucho, pero eso sí, siempre está conectado.

Por lo demás, los hay charlatanes y los hay que parecen que han desaparecido del planeta... y están conectados, madre mía. Con los de japonés no hablo mucho, salvo Cristina-chan, que también es de mi clase, claro. Me dice que quiere ir a ver Ricky, su novio, pero sus padres se lo prohíben en rotundo. Esto ha llegado a un punto en que la gente teme a todo y a todos.

Hoy he tenido tiempo para reorganizar mis ideas. Estar encerrado en casa con una madre sollozando te hace reflexionar. Es duro encontrarse en la tesitura de un civil arrinconado en una caja llamada urbe donde miles de personas corren la misma suerte que tú. Lo que quiero decir, es que si esto no se soluciona pronto y Estados Unidos cae de verdad en una guerra civil las cosas pueden irse al cuerno y el ejército tomará las riendas.
Y sí, hablo de guerra civil, lo estoy deduciendo por Rusia. Su presidente aún no ha hecho ningún tipo de declaración sobre la situación, como si estuviera esperando a ver cómo se desarrollan los acontecimientos. Y lo mismo ocurre con China, mucho cuidado. Y si me pongo a pensar en Corea del Norte se me revuelven las tripas.

Como podéis ver, escribo mucho en el diario. Es normal, ¿no? Uno se aburre todo el día sentado viendo la tele y las noticias por Internet.


Acabo de ver algo que da mucho miedo, dios.... ¿pero qué es esto? No me preguntéis cómo, por qué o de dónde lo he sacado, pero acabo de ver varios fotos de un pueblo de Missouri y muestran a una multitud encolerizada persiguiendo un autobús escolar. Son fotos tomadas con el móvil desde el interior, y de alguna manera se han filtrado por la red.
Se hace especial hincapié en el estado de los perseguidores, y no es para menos. He guardado las fotos y las he ampliado lo que he podido... dan miedo. Esa gente no está bien en el sentido estricto de la palabra. No son simples “rebeldes”. No son ultras ni “manifestantes”.

Una especie de miedo indescriptible está ascendiendo desde mi estómago mientras que mi cabeza me grita a pleno pulmón que es una locura. El temor que siento ahora me impide aspirar el aire... Necesito un cigarro, a la mierda.


15 de mayo de 2009 – madrugada

No puedo dormir, ¿quién puede?, me pregunto. ¿Y cómo voy a dormir con la cantidad de cosas que se leen y se ven por Internet?

Vamos allá. Están todos en el msn y en varias conversaciones. Incluso gente que casi nunca me hablaba me comentan sus “últimas noticias”. Se ha levantado la veda para la información censurada y la tromba de sucesos es imparable.
Desde páginas especializadas en jardinería hasta los diarios más prestigiosos de Estados Unidos están aportando todo lo que saben.

La cafeína me hace inocuo al miedo en estos momentos; una insaciable ansia de conocimiento hace cualquier cosa que vea o lea carezca de importancia. Mi madre está hablando con mi padre sobre mis últimas investigaciones, y es que amigos, parece que ya es definitivo. El virus se transmite por la sangre y la saliva, y es terriblemente contagioso. Terrible porque los infectados entran en un estado de cólera descontrolada y atacan a todo lo que se mueve. ¿Zombies? No estamos en una jodida película de Romero, esto es real... ESTO ES LA REALIDAD.

No es momento de preguntarse por qué está sucediendo tal cosa ni cómo es posible, pero sucede, punto y final. Ahora pondré lo que he indagado en las últimas horas porque, como ya he dicho, la información en estos momentos es imparable.

El gobierno estadounidense es incapaz de contener la infección en su propio país, de modo que ha retirado las tropas destinadas en Irak y en todas las bases extranjeras. Por otro tanto, las agencias de noticias se han librado del yugo de la censura por la “incapacidad” del Ejecutivo. Esto es que el gobierno ya no puede controlar los medios de comunicación, ¿traducción? El Estado no tiene las riendas y el ejército está ocupado con el virus.

Y ahora voy con las cifras que he sacado de una web norteamericana (me sorprende que los servidores sigan en pie por lo que voy a leer). El número de muertos asciende a 50 millones en todo el país. La infección ha asolado, literalmente, los estados limítrofes con México. Por ende, Centroamérica está devastada por el virus, así como todo el Caribe. Canadá aún contiene el virus y el ejército hace todo lo que puede por purgar los brotes en las distintas ciudades, pero el número de víctimas mortales es estremecedor. Los países Sudamericanos se hayan en la misma o peor tesitura por la falta de medios. Los primeros en caer fueron Venezuela, Colombia y Ecuador, mientras que Brasil, Bolivia, Chile o Argentina siguen combatiendo la plaga en todos sus frentes. Todos los medios coinciden en que el continente está acabado.

Segunda cuestión. No olvidemos que Estados Unidos es el país más poderoso del mundo. Si su ejército es incapaz de detener este caos, ¿quién lo hará?. Pero hay otra cosa más importante y acaba de suceder hace unos minutos. He leído en El Mundo que los palestinos han iniciado una nueva cruzada sobre la Israel judía y que Rusia ha movilizado un arsenal en la frontera con Georgia. Y para colmo, Corea del Norte pretende sumarse a esta fiesta preparando misiles de largo alcance (Corea del Sur, Japón...). Como ya dije, esto no es una película, esto es la realidad. Y la realidad es que cuando el imperio se derriba, sus enemigos aprovechan la situación para mover ficha. Esto no sale en ningún film de Romero.
Tercera cuestión, Europa. Nuestro Zp, por lo visto, ha sido trasladado de la Moncloa a un “lugar seguro” al percatarse que la información ahora es imparable. ¿El Rey? No se sabe... Cuando el pueblo sabe la verdad puede responder con una tiranía implacable. Y eso es porque se nos ha ocultado DOS SEMANAS lo que de verdad estaba ocurriendo. La cumbre europea ha sido cancelada y todos los países han decidido cerrar sus fronteras y que sea lo que dios quiera. Angela Merkel ha comunicado que la situación actual es tan grave que ha llegado la hora de plantearse un nuevo orden mundial definitivo (palabrería). Gordon Brown ha expresado su apoyo reiterado a los países infectados e insiste en una reunión con la Organización de las Naciones Unidas para responder al virus con contundencia (más de lo mismo).
Sarkozy ha sido el más duro. Ha dejado claro que el virus NO llegará a Francia, y que empleará todos los medios a su alcance para evitar que eso ocurra (malo...).

Le pueden ir dando por el culete a Sarko porque acabo de leer “rumores” de que el virus ha llegado hasta Japón, mis queridos japoneses. No está nada claro, pero se comenta que decenas de miles de barcos están partiendo de las costas americanas atestados de gente. Pero aquí llega lo más acojonante. Los países no infectados han estado derribando pájaros extranjeros desde hace unos días. Seré explícito, nuestro gobierno, y el de muchos otros países, ha estado asesinando gente inocente que viajaba en avión huyendo de aquella catástrofe.
Cuando leí aquello cerré los ojos y entendí que las cosas andaban realmente mal. Esto... no es una película...


Estoy escribiendo en el comedor, acabamos de comer hace unos minutos y tengo a mis padres al lado. Les he contado lo que estoy haciendo, lo del diario, y se lo han tomado muy bien. Dicen que será algo crucial para el día de mañana. El día de mañana... mi madre ha sollozado cuando mi padre dijo tal cosa.
Pues bien, estamos aquí viendo la tele. Parece que el gobierno ha dado luz verde para que se sepa toda la verdad, ya no les preocupa que la gente se rebele contra ellos, ¿por qué? Muy sencillo, todos lo sabemos. Insistir en que todo está controlado sólo agravaría más la imagen del ejecutivo.
Se han dicho muchas cosas, pero la más importante es que el primer ministro japonés ha declarado el estado de excepción en toda la isla: el virus ha llegado. Después de eso todo han ido en un efecto en cadena. Los países asiáticos han reforzado sus fronteras y China está a un paso de emplear armas nucleares. Sí, habéis leído bien. China está estudiando limpiar la isla japonesa de un plumazo para evitar que el virus llegue a su país. Esto nunca habría sucedido si Estados Unidos no estuviera como está, pero con el imperio derrotado China hereda la hegemonía mundial.

Los países europeos, como el nuestro, prevén seguir un procedimiento similar: más control para el ejército y menos para el poder civil. Yo diría que cuando acabe el día tendremos tropas recorriendo las calles.

¡JODER! Noticia de última hora. Os juro que acaban de decirla hace apenas unos minutos. Estaba aquí, dónde os decía, cuando le han dado un papel al presentador del telediario. Éste ha abierto los ojos estupefacto y con un balbuceo notable empezó a leer. Es muy fuerte, muy fuerte lo que ha pasado. El propio Estados Unidos ha lanzado varias bombas nucleares contra distintos objetivos en el sur del país, a saber: Nuevo México, Texas, Lousiana, Mississippi. La cosa no acaba aquí, han declarado la guerra a México con este ataque, pues también han lanzado un buen puñado sobre ese país. Mi madre y mi padre se han quedado tan owned que no sabían cómo reaccionar, a estas alturas cualquier cosa es posible. Sigo escribiendo lo que dicen: por lo visto este ataque es una medida de contención decretada por el Jefe del Estado Mayor norteamericano, no el presidente (traducción, el gobierno de los Estados Unidos ha quedado incapacitado para dar órdenes).
Más cosas, a cual más impactante. Se han confirmado transportes marítimos (cruceros, cargueros, petroleros, de todo) cargados hasta las trancas de ciudadanos americanos (estadounidenses, canadienses, sudacas...) llegando día sí y día también. Es la primera vez que se informa de este hecho que lleva sucediendo desde hace varios días (lo sé por Internet). Mi pregunta es, ¿qué hacen con esta gente? Eso sí que no lo dicen, pero si el virus no se transmite por el aire se supone que basta con confirmar los casos positivos y destruirlos... ¿no? No lo sé, pero si han derribado aviones no creo que los barcos se libren... dios mio...


Han pasado dos horas desde las noticias. Ahora están con montones de imágenes en Tokio, Osaka, Kyoto, Nagoya, y criticando las medidas de contención de los servicios sanitarios japoneses por permitir que el virus haya llegado hasta allí. Los japoneses han optado por dar todo lujo de detalles a las agencias, hubiera preferido que no lo hicieran, porque las cosas que estoy viendo hielan a cualquiera la sangre. Y sí, amigos, tal y como se decía y las evidencias anunciaban, el virus perturba el comportamiento de los infectados. Es increíble, hace unos días esto me habría acojonado de tal forma que me habría cagado en los pantalones. Creo que esto me ha endurecido mucho. Pues veamos, estoy aquí en el msn, para variar, pasando vídeos y fotos a la gente y viceversa. ¿Qué he visto? Pues bien... lo que más me ha impactado ha sido un vídeo bastante largo de un reportero en Shibuya (Tokio) cubriendo una estampida de gente seguida de Geos (fuerzas especiales) que disparaban a “otra” multitud de gente arrinconada con furgones. Se ven varios transportes evacuando a los civiles en pleno centro de la ciudad mientras las fuerzas especiales disparan a saco contra... mucha gente, muchísima gente. ¿Qué es esta gente? Son infectados... ¿y cómo son los infectados? Son una plaga, una marabunta hambrienta.... que... no puedo escribir, esperad.

7-13 de mayo

7 de mayo de 2009.

Ozú qué sueño. He ido a dos horas y luego a correr con Silvia-chan, la prima de Cristina-chan. Hemos hablado del cosplay y de lo poco que queda para ir a Madrid. La chica está entusiasmada y se nota que es quisquillosa y perfeccionista con esto de los disfraces.

Es muy simpática, agradable, y da más conversación de lo que pensaba. La conocí en el Otaku Expression, cuando nos acompañó a Madrid por primera vez. Entonces me pareció guapísima e interesante. Ahora que la veo todas las semanas, me he dado cuenta de que es una chica práctica, sencilla, sin tapujos, y bastante más delicada de lo que aparenta o quiere aparentar. Es una buena chica, tiene suerte su novio. Hay que joderse que mala suerte tengo yo, por cierto. Si no fuera porque tiene pareja y parecen estar muy bien diría que me sonríe y se acerca a mí más de la cuenta. Pero no caeré en ese error, no por segunda vez... bastante daño ya me he hecho.

Llevo una viciada terrible al Fable II y aún no he impreso los apuntes de Geografía. Ayer Cristina-chan me dijo que me presentara, que entre la asistencia y el trabajo apruebo fijo – aparte corre el rumor de que es muy vago, interesante, ¡jaja!

Después de correr me fui con estos a comer algo, kebap como siempre. He hablado con Xhartas sobre el atentado en Houston. Xhartas será un vago de narices, pero cuando algo le interesa toma la iniciativa, aunque también es verdad que suele preguntarme antes a mí, a ver si sé algo curioso. Eso me alaba, es de los pocos que me tratan como periodista.


JODER. Lo que acabo de ver. Se confirman 1300 muertos y más de 10.000 heridos. Ahora hablan de una bomba. No hay imágenes, ni siquiera sonido del lugar de los hechos. Esto es desconcertante. Estoy viendo las noticias y los presentadores están algo nerviosos por el aluvión de información.
Por lo visto, Europa Press ha conseguido, en primicia, una noticia fresca que revela que Estados Unidos ha cerrado las fronteras con México, ahora bien se confirma que la prensa queda relegada a mantener, y leo textualmente desde la web de El País, “la calma de sus televidentes, radioyentes y lectores”, por lo que esta noticia no es “legal”.

Y digo yo: WHAT THE FUCK?! Estoy hablando con Xhartas y Cristina-chan por msn de esto. A ver, aclaremos las cosas... ¿qué están restringiendo la libertad de expresión? Primero que si un atentado; luego un escape de gas provocado y lo acompañan con imágenes de unos cuantos edificios en llamas; ahora un ataque coordinado en el centro de la ciudad sin una puñetera imagen más que gráficos estándar acompañados de voces telefónicas cual Zimmerman enviado especial; y ahora sueltan que la prensa no puede informar libremente sobre el suceso, pero nada, 1300 muertos, poca cosa, nada importante. Tócate los huevos.

Me fijo que ni siquiera ha quedado claro qué ha pasado. Nos han pasado por la cara muertos y destrucción, varias hipótesis... y los medios no pueden informar. El 11-S fue televisado en directo y aquí no hay ni un puto helicóptero por encima de la ciudad grabando lo sucedido. Retiro lo dicho hace dos días, esto es gordo. Mañana va a haber charla en clase.

8 de mayo de 2009.

Pocas veces me he levantado pronto con tanto interés por leer la prensa, y mi apetito de curiosidad ha sido recompensado. Por fin hay imágenes del lugar de los hechos. The Associated Press ha dicho a la Casa Blanca que se joda, y ha enviado reporteros a Houston, y varias cadenas de televisión y prensa nacional se han unido a la causa. La Fox, por el contrario, huntada. ¿Obama liberal y demócrata? Ya me reía yo en su época.

Por desgracia, las imágenes son confusas... pero asustan que te cagas. Se muestra a varios reporteros intentando colarse entre las calles atestadas de militares y antidisturbios, ¿por qué? No se sabe. Una mente inteligente concluiría que los “terroristas” o lo que coño sea siguen ahí. Por cierto, se habla de que México ha decretado el estado de excepción... y, de nuevo, no se sabe por qué.


Aleluya, por suerte hay profesores que saben algo del asunto en mi clase. Corre el rumor de que una cepa del virus de la gripe porcina ha sido liberado en masa en el centro de Houston. Esta información también ha sido confirmada por una agencia australiana y tiene sentido, veamos. Los medios no pueden acercarse y se les impide tratar la noticia por el peligro de contagio. Los gobiernos no quieren que cunda el pánico y ahora hay muertos a millares.
Ocurre siempre, aquí también pasó con el 11-M. Primero el gobierno balbuceó, dijo que fue ETA y entre que me hago el sordo y no te escucho se acaba sabiendo la verdad tras varios días. Es duro ser comunicante, de eso no hay duda.

Lo cual me lleva a lo siguiente, ¿quién liberó el virus y por qué? Esto me huele a conspiración. Y no, no es ser conspiranoide, la situación no abarca tal concepto. Crisis financiera y ahora esto... ¿causa y efecto? Más que probable.

Buf, con todo este asunto se me olvida que mañana hay que ir a Madrid, y yo aquí escribiendo y viendo la prensa, joder. Voy a preparar las cosas. Por cierto, Alber me ha dicho por fin que no va... en fin.

10 de mayo.

Han pasado muchas cosas, así que, como diría mi profesor de japonés, Tomo-sensei, “poco a poco”.

El viaje a Madrid ha ido bien y el Expomanga genial. Me he encontrado con un montón de personas, Xacy, Spynk, los del clan, madrileños que conocía del msn. El sitio era un poco más grande que otros años. Cristina-chan iba adorable con su cosplay de neko-girl, y Miguel y Silvia, de One Piece, también iban muy monos. Yo era el más guay y remolón, porque yo lo valgo, jaja! de Kira “cool” con mi super brazalete/cutre de Suzumiya Haruhi.

No obstante, algo acojonante pasó a eso de la hora de comer. Mientras sacábamos nuestros suculentos bocatas fuera del recinto, han empezado a sonar radios por alguna parte (la gente lleva radios encima, guao) y una marabunta de personas ha empezado a correr a los bares colindantes al otro lado de la calle... ¿qué coño pasa aquí?
Decido acercarme junto con Xhartas y Silvia me acompaña (raro). Llegamos a la masa, la masa torpe... y preguntamos.
Nos dicen que el virus liberado en Houston es contagioso y de nuevo la pandemia es muy probable. Lo malo es que este virus mata de verdad y los fallecidos en la ciudad se cuentan por miles, y no sólo en Houston; por fin se ha confirmado que México atraviesa un estado de alarma global y cuenta entre sus listas a decenas de miles de muertos, entre disturbios y desorden generalizado. Países de Centroamérica y Sudamérica empiezan a notar los efectos. Mientras tanto, la prensa sigue con su escasez de información. Nos “han dicho” (no sé si creerlo) que el presidente de México ha prohibido expresamente la libertad de expresión e información... Madre del cordero.

No puedo escuchar mucho, apenas se oye y la gente habla mucho y sabe nada. Una chica que iba de cosplay se ha puesto a llorar... qué cuadro, y vaya caras. La preocupación ha sido flipante después de eso.
Hemos deducido que España y los países de toda Europa habrán cancelado vuelos por todo el mundo, aislados. También dije que seguramente Obama anuncie el estado de excepción muy pronto (es lo más lógico).

El ambiente posterior a eso era de película. Los que aún no se habían enterado de la copla siguieron con sus frikadas por el Expomanga, pero nosotros lo flipábamos. La más escéptica era Cristina-chan, que aún no se creía del todo que aquello fuera tan grave. La más asustada, sin duda, era Rut – novia de Xhartas – tuve que calmarla junto con Xhartas.
Silvia-chan, por otra parte, decía rayarse con el asunto. Se nota que no le gusta dar demasiadas vueltas a las cosas. Insistía siempre en que quería pasárselo bien, que a eso había venido. Pero ni yo ni ella teníamos demasiado ánimos para pasarlo bien.

Cuando llegó la hora de volver, seguíamos con lo mismo (o al menos unos pocos). Yo le daba vueltas y vueltas al tema y Cristina-chan se agobiaba y me ordenaba que parase, porque se estaba asustando y no le gustaba asustarse sin motivo – algo sin sentido, pero bueno. Nadie quiso salir por ahí por la noche, lo quisieran o no, estaban todos cagados de miedo... y yo también.

Mención especial a que mis padres me llamaron en medio del Expomanga para que volviera a casa de inmediato por lo anunciado, pobres.
Bueno, el llegar al hogar y encender la tele es todo un caso... Aquello era un tromba de debates, análisis, discusiones, tertulias y noticias mal planteadas y desvirtuadas, mezcladas con rumores y algún que otro presentador nervioso.
Se pasaron, creo, toda la puta noche con el tema. Dios... de algo tenemos que comer los de mi gremio (no es que me parezca mal, pero así desde luego que va a cundir el pánico).

Y llegó el domingo día 10 y ahora sí que estamos jodidos, pero jodidos de verdad. Zapatero ha anunciado que los medios de comunicación “no están exentos de sufrir las consecuencias de publicar información que propicie la revuelta social”. En otras palabras, que Europa empieza a recortar derechos sociales debido a la pandemia. Y digo, por fin ha llegado el momento de estar asustado de verdad... porque se recomienda – casi se prohíbe – no salir de casa y empezar a plantearse el usar mascarillas.

Mi msn es un hervidero de ventanas de conversación. Tengo a mi ex, Carolina, hablando sobre el asunto (estudia enfermería) y me dice que en los hospitales aún no han detectado casos de esta nueva cepa de la gripe, pero que es probable que el periodo de incubación varíe. Y yo, mira, ya no entiendo nada de nada.

Estoy viendo la tele y siguen con lo mismo. Las agencias parece que están con las manos atadas y sólo dan información relevante, con muy pocas imágenes. Lo último que he visto es una carretera nacional en Texas cortada por varios tanques y soldados con mascarillas. Luego han puesto vídeos de gente con mascarilla manifestándose en la Casa Blanca y acto seguido los han disuelto a base de mangueras a presión y hostia limpia. Mi padre, buf... su cara era un cuadro, está muy preocupado.

11 de mayo de 2009.

Unas 30 personas o más no se han presentado en clase. Algunos de los que sí lo han hecho llevan mascarillas... y yo no. Borja tampoco. Cristina-chan no ha venido, ya me lo dijo ayer por msn – total, tampoco va sin pandemias. La mayoría de gente que no es de aquí se ha presentado a clase, eso sí. Debo ser el único pringado de Valladolid fuera de su casa.

Los de Palencia tampoco están. El profe de Geografía ha estado hablando un buen rato de ello y ha dedicado apenas 20 minutos a dar materia. El de Literatura más de lo mismo, sólo que este ha dado 30 minutos de materia (algo es algo). Borja y yo hemos hablado del tema con una preocupación notable.
Me ha dicho que seguramente pire para casa de sus abuelos y se quede allí ya para siempre, ya que la situación pinta jodidamente mal. En el cambio de clase a Exégesis me he puesto a llorar en el baño... no lo he podido evitar...

Al terminar Exégesis he vuelto andando como de costumbre con Borja. La calle pinta un panorama sórdido y casi diría que aterrador. No hay apenas un alma. Pocos coches. Los transeúntes presentes caminan con miedo a encontrarse con sus semejantes y muchísimos van con mascarilla. Sin ir más lejos, Borja se ha parado en una farmacia y ha comprado dos, una para él y otra para mí.

Y me la he puesto.

Me he puesto una mascarilla. Oficialmente... WE ARE FUCKED.

Después de eso fui a casa de ChicoWii a ver que se contaba. Confieso que temía que no me dejaran subir por eso de la desconfianza terrible que hay por el virus, pero nada más lejos su madre me ha recibido con los brazos abiertos.
Me puse a ver la tele con él y más de lo mismo. Ahora la información suena muy rara, o eso pienso yo. Dicen algo de disturbios generalizados por todo Estados Unidos... ¿disturbios? ¿por el virus? ¿pero qué coño?

La madre Xhartas dice que siempre los hay interesados y aprovechan la situación para armarla, pero vamos, a mí no me cuadra. Xhartas también me lo ha comentado, no le parece normal lo que ocurre. La OMS, por otra parte, anuncia que está investigando para crear la vacuna contra la cepa, pero hay poquísima información (se nota la censura a las agencias de noticias). Ah, se me olvidaba, la cifra de muertos se ha triplicado en las últimas 24 horas. Son tantas que ya ni se sigue un recuento exacto, por favor... ¿qué está pasando...?


Lo que me temía. Son casi las 12 de la noche y acaban de anunciar que se están descubriendo casos “probables” de infección en España. Se están llevado gente a los hospitales a saco... Mi madre está llorando, tengo que dejar de escribir.


12 de mayo de 2009.

OH DIOS MIO... DIOS MIO.....





13 de mayo de 2009.

Ayer no escribí. No pasa nada, ahora mismo digo el motivo con pelos y señales. Acabo de leer “We are fucked”, ¿cierto? Bueno, pues no, no estamos jodidos... estamos muertos.

Me tiemblan las manos, esto roza el absurdo, la locura. Buf...

A ver. Estoy ahora mismo con la tele puesta viendo las noticias de La Primera. Han pasado muchas cosas, debo intentar calmarme para escribirlo todo de forma correcta. Lo más gordo viene de la mano de un vídeo filmado con una cámara casera por un ciudadano de Caracas. En él se muestra a un grupo de “rebeldes” (así los han llamado) atacando como fieras a centenares de personas en medio de una batalla campal de antidisturbios; y he visto un blindado y soldados entre el caos. Estamos hablando de Venezuela... VENEZUELA, el país de Hugo Chávez donde las restricciones son aún mayores. Cabe suponer que todo el continente se haya infectado.
El vídeo dura unos 15 segundos y llevan repitiéndolo todo el día. Hace aproximadamente una hora alguien irrumpió en el plató de Antena 3 y cortaron la grabación deliberadamente... censura.

La Primera, por otro tanto, está restándole importancia y ponen muchísimos anuncios y series de televisión. Lo más curioso es que no hay programas en directo de sucesos ni entretenimiento. Lo mismo hacen el resto de cadenas privadas. Telecinco incluso ha echado mano de Los Serrano. Coño ya... esto parece humor negro.

Intuyo que Obama hace mucho que dejó la Casa Blanca y estará en su bunker a salvo fumando un puro tranquilamente. En fin, nunca me cayó bien.

En Internet se habla de catástrofe mundial y se han inventado decenas de miles de teorías conspiranoides a cual más descabellada. Si contara toda las barbaridades que circulan por la red no acabaríamos nunca, sólo consiguen asustar al personal. Hasta he leído (en elotrolado.net) que el virus convierte a la gente y les vuele agresivos, ya claro, ahora vamos con teorias zombies, ¿qué será lo próximo? No me extraña, el miedo es como el fuego en un bosque.

Más cosas, la UE ha convocado una cumbre en el Parlamento Europeo para frenar el avance de la pandemia y evitar que llegue a Europa. Aún no hay casos seguros en nuestro continente – sólo sospechosos - , lo cual es un gran alivio. La OMS también ha anunciado que la nueva cepa no se propaga por el aire y que “Europa se puede salvar de la catástrofe”.

..........

¡¿¿¿¿QUÉ????! ¿¡Cómo que no se propaga por el aire?! ¿Alguien tiene la sensación de que mienten más que hablan?! Si no fuera así no estaría toda América infectada y en completa anarquía. No tiene ni pies ni cabeza. O sea, lo llaman “pandemia”, pero no se propaga por el aire. Incongruencia sublime del día.

Lo último ha sido un comunicado de prensa del presidente. Zapatero insta a sus ciudadanos a colaborar con las fuerzas de seguridad y del orden, así como las autoridades sanitarias. Insiste que España debe afrontar una situación peligrosa y que no debe cundir el pánico. Por lo visto, los demás dirigentes europeos coinciden en ello (para varíar, qué originales). Rusia aún no se ha pronunciado.
El primer ministro japonés endurece sus medidas de aislamiento y China más de lo mismo, frente a las multinacionales americanas que obran en dicho territorio (China es el principal exportador mundial de productos, normal que estén cabreados).

Así que el mundo está aislado. Ah, se me olvidaba, también ha hablado el secretario general de la ONU. Están preparando una reunión de todos los países miembros. Manda huevos... a buenas horas mangas verdes.


Hay poca comida en la nevera. Mi madre insiste en comprar en el super de abajo y no ir al Carrefour, pero mi padre está completamente en contra (parece que le ha calmado eso de que el virus no se propaga por el aire, qué tontería). He decidido acompañarle, tengo que salir de aquí y ver la calle.

De camino al Carrefour he hablado con mi padre del supuesto vídeo casero de Venezuela. Es algo que tenía que soltar de un momento a otro, y hemos llegado a esta conclusión: no es normal. La gente atacándose entre ella... ¿de qué va esto? No tiene ningún sentido. Por cierto, qué bien se circula por la calle sin coches...

Cuando llegamos al Carrefour el panorama que vimos era agobiante. Ya nos los figurábamos cuando vimos el aparcamiento hasta arriba de coches – lo hemos dejado en cualquier sitio. La gente está como loca por comprar, desde luego los supermercados hacen su agosto con esta situación. Estaban los estantes casi vacíos y los reponedores no daban abasto. Todos llevaban mascarillas. Mi padre y yo no, somos así de guays, ¡jaja!
Cuando terminamos de comprar nos fijamos que había dos guardias civiles armados con automáticas en las puertas, daba miedo.

P.D: ayer no pude escribir. Lo que consta lo hice cuando me entró un ataque de ansiedad. Esto me está pasando factura...

1-6 de mayo

Queridos lectores, voy a empezar a publicar la historia de terror zombie que llevo preparando desde hace unas semanas. Mi gran fuente de inspiración para realizar esta obra viene de la mano del libro "Apocalipsis Z" que os recomiendo encarecidamente.

Está escrita en primera persona en clave de diario personal. Iré públicando periódicamente con la portada que he preparado para distinguir la lectura de una entrada normal.


22 de mayo 2009.

... ¡oigo bajar a esos hijos de puta! ¡Están bajando la escalera! ¡Baja más rapido! Tengo a Alberto delante de mí. Llegamos al portal y mi amigo se para en seco al borde de la escalera llamando a su madre. Le grito que nos vayamos, pero no me escucha. De pronto el ascensor empieza a abrirse. Me separo de Alberto para ver la parcela por fuera. Vislumbro a varias personas, veo sangre en la pared derecha de la puerta. El sonido ambiente es terrible. ¡Vamos, Alberto, joder! ¡Hay que irse! ¡Mama! ¡Mama! Esto es una locura, una pesadilla. Del ascensor aparece Diego, pero no es Diego. Hay otros dos más con él. ¡Cristian, ayúdame! Durante una milésima de segundo veo que como se abalanzan sobre Alberto. Abro la puerta del golpe con una fuera increíble. Me he hecho daño.
Salgo corriendo de allí. Hay un grupo devorando a varios cuerpos justo a 10 metros en el parque infantil. Oigo disparos. Se han dado cuenta de que estoy sano y me miran. La puerta del portal se abre, lo oigo, oigo sus gritos. Sigo corriendo hasta la parcela. Me están persiguiendo a escasos metros. Son muchos, son muchísimos. Mi corazón va a estallar. Salgo de allí y veo a dos militares en medio de la carretera disparando a centenares de infectados llegando por todas partes. Mi instinto de supervivencia, el fuerte latido de mi cuerpo, el sudor, el calor, todo me invade. Sigo corriendo entre el caos hacia la gasolinera. Diviso a varias personas sanas huyendo de los infectados: están saliendo del supermercado. Las balas zumban a mi alrededor, siento que los mis perseguidores han sido abatidos. Sirenas de ambulancia a lo lejos. Una columna de humo se alza sobre el sur. Sigo corriendo y me mezclo con la gente. Hay varios infectados que se han abalanzado contra unas 10 personas que gritan con todas sus fuerzas. Algunos están luchando contra los infectados. De pronto veo un vehículo a toda velocidad que cruza la carretera y arrolla a unas cuantas personas. Pierde el control y se estrella contra la valla del super. Me vuelvo un segundo y veo como calle arriba se acercan a todo correr miles de infectados. Sigo corriendo, la gente se cruza, grita. De vez en cuando me topo con un infectado y otra persona se cruza en mi camino, a la que después ataca. Dios... joder... joder... me están sirviendo de escudos humanos. Me alejo por la carretera dirección a Vallsur. Siguen persiguiéndonos. El coche accidentado explota a mis espaldas. Un hombre me empuja al suelo y caigo. No puedo caerme, no puedo... voy a morir. Me levanto con todas mis fuerzas, jamás había estado tan cansando. Giro a la izquierda, al aparcamiento. Hay dos coches y ambos están siendo asaltados por gente desesperada. Los rugidos de los infectados resuenan: hay varios que han tomado mi camino... pero qué infierno es este. Me acerco a uno de los coches. Empujo a dos personas, una era una mujer con su hijo. Un infectado se empotra contra la puerta y me aparto justo a tiempo. Agarran al niño por la pierna. Le muerden. La madre le protege y otros dos infectados se lanzan a ella a apenas un metro de mi. Doy la vuelta al coche. Alguien se acerca por mi espalda. ¡LARGO! Me grita. El coche súbitamente se abre. Era el dueño de la gasolinera. Entro en el coche desoyendo la orden. No tengo llaves, no hay llaves, no puedo salir. Los infectados me ven dentro y golpean el cristal. El dueño llega y tiene una automática. Dispara a los infectados y se monta en el coche. La sangre ha salpicado la luna. ¡SAL DE AQUÍ! Me grita. Me doy cuenta de que el arma es de los soldados de ahí atrás. ¡SAL DE AQUÍ! Repite. Me empuja fuera del coche y yo me agarro con todas mis fuerzas. Se oye un golpe en la parte trasera. ¡SOCORRO! ¡AYUDA! El conductor arranca el coche con medio cuerpo mío fuera del vehículo. Logro incorporarme, parece que el dueño está más interesado en salir de allí. Sigue en primera y va a veinte por hora, el motor hace un ruido infernal. Los gritos y los rugidos se incrementan a nuestras espaldas. Toma la rampa de detrás del edificio y acelera. Hay infectados por la carretera. Mete segunda y les intenta esquivar. Uno rompe el retrovisor derecho, dos son atropellados de refilón con el morro. El hombre sigue recto. Los hemos dejado atrás. Hay un transporte del ejército en la cuneta. También hay cuerpos pudriéndose en los laterales. Dos infectados que estaban agachados nos ven y salen corriendo para perseguirnos, inútil. Seguimos recto... he salido de allí... Miró hacia atrás. Muchos de ellos siguen corriendo por la carretera, otra explosión. Ésta es muchísimo mas grande y va seguida de otra espectacular: la gasolinera.

Alberto......

------------- NO TENGO LÁPIZ ---------------------

(clicad dos veces sobre el vídeo porque no me deja visualizarlo en el blog :S)


1 de mayo de 2009.

Hoy me he levantado tardísimo debido a que anoche me quedé jugando hasta las tantas al Fable II en la Xbox 360. ¡Qué gran consola! Mis horas de ocio se incrementan a pasos agigantados por culpa de estas delicias.
Que me obliguen a leer libros, que las historias fantásticas modernas no tienen nada que envidiar a la Literatura.

Y lo peor es que me siento mal por ello. Queda un mes y medio para los exámenes, y estoy muy asustado con Introducción a la geografia. La cantidad de apuntes son desbordantes y no hay por dónde cogerlos. Borja lo expresó muy bien hace unos días, “cada tema sirve para impartir una sola asignatura”.

Otro asunto que me preocupa es Historia del cine, pero me estoy casando de escribir, lo haré mañana.

2 de mayo de 2009.

Sábado sabadete. De nuevo me he levantado tarde. Ayer recordé que era 1 de mayo, diantre. Mi sentimiento ideológico está vivo y ardiente, pero soy tan vago que como no espabilen pronto a este servidor se va a quedar dormido en contra de los designios de los camaradas.

Por cierto, Alberto sigue igual, espero que se decida porque queda una semana para el Expomanga y yo tengo que saber quien va y quien no va. Al fin y al cabo, el único que tiene amigos en común con todos soy yo. Es difícil eso de ir con varios grupos a la vez; la masa jamás se pone de acuerdo.

Lo que decía ayer, ah sí. Historia del cine, me cago en la leche. He estado faltando a esas clases asiduamente hasta el punto de carecer casi todo el temario de la segunda parte del Rock Lee de los cojones (le llamo así porque el profe es clavado.)

Voy a entrar al tuenti a ver si Cristina-chan ha puesto algo en el evento.

3 de mayo de 2009.

Es domingo y no quiero ir a casa de mis tíos. Mi primo, pese a ser un buen chico, es un saco de patatas en mi espalda, qué crío. No para de darme la vara, pero eso le da un encanto especial, es un chaval estupendo.

Por cierto, resulta que no tengo el 50% de los créditos necesarios para hacer prácticas de empresa, así que este verano a joderse. No deja de tener gracia: créditos para tener experiencia, cosas que, a mi juicio, chocan completamente.

Menuda risa ayer. Alber estaba todo preocupado con el tema de la gripe porcina; es más hipocondríaco que yo, quién lo iba a decir – incluso más que mi madre y ya es decir. Han confirmado ya unos cuantos casos en España (somos el país de Europa con más casos, ¡hurra! ¡somos los primeros en algo!).


Ahora mismo son las 2 de la madrugada, joder... las estoy pasando putas. ¿Por qué me pasa esto a mí? Bah, Cristian, no le des vueltas... no hay nada que hacer y lo sabes.
Por cierto, deja de fumar.

4 de mayo de 2009.

Las pedorras de clase son repelentes a más no poder. Si tuviera un insecticida las rociaría con él durante días hasta que murieran por intoxicación.
Pero mira que da miedo el de geografia moviendo la lengua sin parar. ¿A qué vienen esas muecas? ¿a qué vienen todos esos gráficos de analista rechoncho?

El día de hoy es el más largo. Tengo clases por la mañana (nunca voy), toda la tarde y de noche con japonés y el gran Tomo-sensei junto con el club Tapapon del que forma parte mi querida Cristina-chan y el grupo que viene conmigo al Expomanga.

Qué nervios de que llegue el sábado día 9. Será la cuarta vez que vaya al evento y la primera con tantísima gente. Lo peor es el cosplay, le llevo un poco cutre pero bueno. Lo que me da miedo (una alarma un poco tonta) es que en medio de tanta gente alguno tenga la gripe “nueva” esa.

5 de mayo de 2009.

He empezado a ver una nueva seria anime llamada “K ON”. Los estudios de animación son los mismos que crearon “Suzumiya Haruhi no Juutsu” (Kyoto Animation). Está muy chula: un grupo de colegialas del insti que forman su propia banda de música. Está, como siempre, la moe tímida, la gilipollas, la extravagente bruta, la rica snob apijotada – y también moe – y el dibujo es la leche, ¡me encanta!

Acabo de leer algo en El País, en su edición digital. Joder.


Perdonad, resulta que ha habido un ataque terrorista en Texas, cerca de la frontera con México. Cosa muy rara. No hay muchos detalles al respecto, madre mía. Seguro que tiene que ver con lo de la gripe porcina y la visita de Obama a México, eso lo dejo para otro día.

¿He dicho que en mi clase hay una mexicana de intercambio? Borja tuvo que decirlo, no puedo evitarlo: “¿vas a hacer algún viaje a tu patria por casualidad? Lo digo porque en tal caso no te acerques a mí, ¿eh?”
Este Borja es la hostia. Eso se lo soltó a los pocos días de saltar el caso este de la gripe, muy sensacionalista a mi entender.

6 de mayo de 2009.

Me he pasado todo el día en casa porque hoy toca Literatura y paso de ir para una hora. En breve partiré para japonés.

Aquí estoy, comiendo un natilla de chocolate mientras escucho la tele. Están hablando del atentado o lo que coño sea eso. He estado informándome, para algo voy a ser periodista. Resulta que no ser permite a las agencias hablar más sobre el asunto. El gobierno de Obama ha prometido una versión oficial de los hechos, pero esto es interesante: no hay nada claro.

No se saben los muertos ni el lugar, sólo se habla de “terrible atentado” y de que Houston está siendo evacuado. Sólo hablan de Houson, pero narices, ¿qué ha pasado?. Pues bien, llevan así en Telecinco todo el día, mientras que en La 1 se han limitado a presentar la noticia y seguir con su parrilla, muestra de profesionalidad, sí señor. Sólo me falta ver a Javier Vázquez hablando de esto y que lo relacione con una noticia del corazón, sería la bomba.

He vuelto de japonés y, ¿adivinad? Han pasado de la gripe a esto del supuesto atentado. Siguen con ello, ¡jaja! Les encanta distraernos de la crisis. Qué fácil es dominar a la masa. Hablan de 30 muertos y un escape de gas provocado, qué cosas. La gente pegada al televisor y mientras gastando luz, una lástima.

Por cierto, qué ganas tengo de ver a Cristina-chan con orejas y cola de gato ¡jajaja!

Estoy trasnochando de nuevo. Es muy tarde, muy muy tarde... no sé yo si voy a poder ir a cine, pero es importante. Me estoy asustando, hablan de más de 400 muertos y muchísimo heridos. Efe ha recibido un boletín de última hora: el escape de gas no era real, una filtración falsa del gobierno mexicano. Ahora se habla de un ataque deliberado y organizado en el centro de Houston. ¡Cuánto han tardado en confirmar esta noticia! Se supone que vivimos en la era de la información. Algo tan gordo no puede haber pasado por alto, veremos qué dicen mañana.


No tengo lápiz

Abro este blog para publicar mi historia ya que en el otro lo veo un poco bastante cutre.
El motivo de este blog se debe a que la historia me va a durar más de lo que pensaba, es posible que tengáis infección zombie para todo el verano, muahahaha.

Lo dicho, empezaré a publicar "No tengo lápiz" aquí a partir de ahora.